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sábado, 24 de julio de 2010

Capítulo 2: ¡Douven aparece! (H1-D&D4)


Día 2:

Tras la emboscada de los Kobolds, nuestros amigos continuan hacia el suroeste, rumbo a la zona de enterramientos donde esperaban hallar alguna pista de su mentor. Por fín llegan, el sol arrecia con fuerza, mientras se acercan advierten unas figuras en la zona, dos con aspecto de pequeños dragones más cerca y el resto de forma humanoide dentro del enterramiento, pero ni rastro de Douven.

Nuestros amigos deciden hablar con los desconocidos, no quieren buscar problemas con nadie, sobretodo Anilorac y Theren abanderan la idea de ser corteses, amigables y razonables con esas criaturas. El gnomo que parece ser el líder del grupo se da la vuelta, hace un gesto con la mano e invita a los personajes a bajar al centro de la excavación para ver lo que han encontrado, pero el Paladín alza la mano frente a sus compañeros y les dice que no le da muy buena espina la situación. Sus compañeros le hacen caso y mantienen la posición ante un posible ataque por sorpresa.

El gnomo, llamado Agrid, al ver que su argucia no surte efecto, ordena atacar a sus soldados, mientras el se esconde y se mantiene lejos de la batalla. Los dracos, corren velozmente hacia el personaje más cercano, en este caso Torak, que recibe la peor parte, varios mordiscos en la pierna y el torso le dejan herido, pero por suerte es un semiorco, y este se crece en la adversidad.

Maewynn, que estaba escondida tras los matorrales, con una acrobacia sin nombre, salta en la grupa de uno de los dracos y machaca con su espada corta la parte alta del cuello de la criatura, que suelta un terrible chillido y cae al suelo muerta.

Nuestra maga invoca sus mejores conjuros y acaba con 3 esbirros humanos de un solo golpe, que los convierte en chamusquina prácticamente en el instante.

Pero el gnomo no piensa rendirse tan fácilmente, ayudado de un mediano con una honda, se esconde entre los arbustos cercanos a la zona, para evitar ser atacado y usar su ballesta desde su escondrijo una y otra vez contra los sorprendidos aventureros.

El hondero saca su furia por un momento y lanza 3 piedras sucesivas con su honda de forma muy hábil, el resultado es que Maewynn, la pícara, queda más que inconsciente en el suelo. El líder del grupo Anilorac, que previamente ya había hecho uso de su aliento de ácido, dejando claro quien manda en las distancias cortas, ahora demuestra sus dotes de líder, ayudando a estabilizar a Maewynn mediante la ayuda de hierbas medicinales y su habilidad de sanar.

Theren, también ayuda en el proceso de curación de Maewynn, y posteriormente va en busca del gnomo, a través de los arbustos. Pero es la maga quien, aún sin saber donde estaba escondido el gnomo, lanza un poderoso conjuro que le acierta de pleno, ya que oyen un grito de dolor proveniente del arbusto, habían dado con Agrid.

Mientras tanto, el explorador que se encontraba lejos de la batalla, otea el panorama, intentando descubrir algo más, que diera alguna pista sobre que había pasado aquí. Más al noroeste, se extraña de ver una especie de manta, que tapa algo, en el suelo. Al llegar allí y descubrir la manta, aparece Douven maniatado y lleno de moratones.

Tras matar a Agrid, que resistía fiero y solitario, todos los héroes se reunen alrededor de su mentor, que después de ser liberado les agradece su gesta, y su pericia por haber sabido llegar hasta aquí y acabar con sus enemigos. Les confirma que el gnomo y sus esbirros son parte de una secta encabezada por un sacerdote llamado Kalarel, pero no sabe nada más. El objeto que llevaba el gnomo, una reliquia del tesoro de un dragón, se trata de un espejo que Agrid trataba de recuperar para la secta, y que ahora pertenece a los personajes, pero ahí se acaban las pistas...

¿Por qué enviaron a Agrid a recuperar esta reliquia del dragon? ¿Qué planes tiene la secta? ¿Cúal es el grado de amenaza de los actos de la secta? ¿Qué pasará en el pueblo ahora que hay pruebas de que una secta opera en la zona? ¿Qué harán nuestros héroes en su próxima aventura?.......

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